Quién fue Mercedes Sosa
Mercedes Sosa (Haydée Mercedes Sosa)
nació en San Miguel de Tucumán el 9 de julio de 1935, en un hogar humilde. De esos años viene su apego por las expresiones artísticas populares. Recién salida de la adolescencia, le gustaba bailar y enseñaba danzas folklóricas. También cantaba.
El seno de su familia marca a Mercedes Sosa para toda la vida.
Hija de zafrero y lavandera, de familia muy humilde, de la provincia más chica de la Argentina.
Ese duro entorno desde su inicio la forja para lo que sería en el futuro.
Esa familia era el amor a pesar de las carencias materiales.
Sus padres trabajaban el día entero y a veces alejándose de la familia. Pero esa familia lo pudo todo, incluso el haberle dado el sentido de pertenencia de clase.
Esto le permitió asumir el compromiso con sus ideales, sueños y esperanzas.
Hizo suya la palabra olvidada de los pueblos originarios, de las mujeres, de los trabajadores y de los niños. Con su canto logró un grito colectivo de verdad, justicia,
En octubre de 1950, quinceañera, empujada por el entusiasmo de un grupo de amigas inseparables, se animó a participar en un certamen radial organizado por LV12 de Tucumán.
Oculta tras el seudónimo de Gladys Osorio, su incipiente calidad como cantante la hizo triunfar en un concurso cuyo premio era un contrato por dos meses de actuación en la emisora.
En 1957 se radicó en Mendoza a raíz de su matrimonio con el músico Oscar Matus, con quien tuvo un hijo, Fabián Matus.
Matus y Mercedes establecieron una sociedad artística con el poeta y locutor Armando Tejada Gómez que resultaría de gran trascendencia artística y cultural.
Mendoza resultaría uno de los tres lugares entrañables de Mercedes Sosa, junto a Tucumán y Buenos Aires. Allí nació su hijo y se formó artísticamente.
En su última voluntad pidió que sus cenizas se esparcieran en esos tres lugares.
En Mendoza, el lugar elegido fueron los canales de riego de Guaymallén, el mismo lugar donde se arrojaron las cenizas del poeta Armando Tejada Gómez, quien ocupó un lugar decisivo en el arte de Mercedes.
Junto a esos tres lugares, Mercedes Sosa también destacaba su afecto especial por Montevideo, donde fue tratada por primera vez como una gran cantante, en una serie de actuaciones que realizó en Radio El Espectador y en Canal 12:13



